Por Andrés Hurtado Zapata*

Luego del golpe de Estado de Augusto Pinochet, surgió la instauración de una institucionalidad evangélica “oficial”, a partir de la necesidad por parte de la dictadura cívico-militar chilena de tener un legitimador moral. Instrumentalizando a las iglesias evangélicas de la época, ya que la iglesia católica rechazó el accionar de éste, Augusto Pinochet convocó a un grupo de líderes evangélicos buscando su apoyo, a cambio de lo cual surgió la posibilidad de ser reconocidos de manera institucional por parte del Estado. Es así como surgirá El Consejo de Pastores de Chile y la implantación del TeDeum Evangélico.

 

     El Consejo de Pastores

El Consejo de Pastores de Chile (C.P.CH.) fue fundado por pastores que reconocieron en la acción del Golpe Militar la respuesta a sus oraciones a Dios, respecto a la solución del conflicto social que se vivía en nuestro país en el año 1973, ocurrido en el gobierno de la Unidad Popular. Así, se fundaron organizaciones con claras pretensiones de poder y aprovechamiento mediático. Un grupo de pastores de algunas iglesias evangélicas (preponderantemente pentecostales) se reunieron, concretando un acto en el Edificio Diego Portales, denominado por ellos mismos como “El Portalazo”, el día viernes 13 de diciembre de 1974, donde se presentó un acta de apoyo a nombre de toda “la Iglesia Evangélica”, llamada Posición Evangélica. Desde un punto de vista eclesial, esto es cuestionable porque hay vicio desde su enunciado, ya que no existe la iglesia evangélica como tal de manera institucional y reconocida por parte del Estado con representatividad, como si era el caso de la Iglesia Católica. [1]

Sin lugar a dudas, el objetivo era ser el representante moral y religioso-ideológico materializado en la “Iglesia Evangélica oficial”, teniendo interés en generar una posición hegemónica dentro de las Iglesias Evangélicas. Por eso, esta enunciación es planteada de manera singular para atribuirse su representación por medio de la creación de organismos y ceremonias religiosas, como han sido hasta hoy los tedeums evangélicos. Para estos efectos, se creó el Centro Evangélico Nacional Coordinador de Actividades (CENCA) en junio de 1975, que incorporaba un comité ejecutivo para coordinar las relaciones de las iglesias firmantes del acta con el Gobierno.

Todos los miembros que conformaron el CENCA, recibieron una credencial pastoral para distinguirlos de los pastores que no pertenecían al organismo. Es así como CENCA consigue su objetivo de fundar el Consejo de Pastores el 12 de julio de 1975, autodefinido como una “asamblea reguladora de la opinión de las “Iglesias Evangélicas”” y proclamado como “antimarxista, antiecuménico, anticatólico y nacionalista”. Se proyecta como el único organismo interlocutor entre el Gobierno y “La Iglesia Evangélica”, dicen representar 1.070.000 fieles que se congregan en las 34 iglesias integrantes, y varias de estas son firmantes del acta a favor del Régimen Militar que, aunque en un principio eran 32, hacia 1977 eran 34, tendiendo a mostrar un liderazgo de vanguardia al interior del mundo evangélico, sobre todo del mundo pentecostal.

Esto significó para las iglesias evangélicas del Consejo de Pastores de Chile, obtener una personalidad jurídica que las constituía y las reconocía ante el Estado de manera legal, creando así un monopolio religioso patentado y fortalecido. Se debe mencionar que el Gobierno Militar concedió varias peticiones de este grupo. El Consejo Pastoral tiene como otro objetivo unir a las nuevas corporaciones religiosas nacidas después del Golpe de Estado bajo su alero, para después desplegar y formar criterios en función de lo que se hablaba a nivel internacional respecto al régimen dictatorial. Para estos efectos, la instauración de discursos será manifiesta por medio de los TeDeums evangélicos realizados desde 1974 hasta la fecha actual, cada domingo de septiembre previo al aniversario patrio.

 

     El TeDeum Evangélico

Estos eventos serán los más significativos para la autoproclamada “Iglesia Evangélica Nacional”. El Tedeum Evangélico se muestra como un espacio de manipulación ideológica por medio de discursos hacia los feligreses evangélicos, sacando provecho de la ignorancia cívico-social de estos.

Para muchos, el Tedeum fue un reconocimiento mediático a nivel social e histórico, ya que por lo general sus voces e identidad habían sido invisibilizados y silenciados durante la primera mitad del Siglo XX por la fuerte raigambre católica del país. Decía el Obispo Enrique Chávez: “Los evangélicos hoy en día están siendo considerados en nuestro país. A mí me parece que en cierto sentido es un triunfo de los evangélicos el Tedeum que celebrarán, mañana tendremos otro gobierno que tendrá que hacerlo porque seguramente pueden colocarlo ahí en el libro de actividades del Presidente”.

Si bien, significó un reconocimiento para ciertos grupos evangélicos, claramente para el régimen dictatorial, el Tedeum Evangélico consistió en una apuesta moral y legitimadora para implantar nuevos discursos mesiánicos y proyectar a Pinochet como un salvador de la patria. Se destacó que por primera vez un Presidente de La República asistía un templo no católico. Por otra parte, también se intentó entregar una respuesta a la Iglesia Católica por no apoyar el Régimen Militar. Este evento fue un promotor para instaurar dentro de los evangélicos la idea de una segunda independencia de Chile.

Por estas razones, a los Tedeums evangélicos se les otorga una condición de oficialidad desde las autoridades de gobiernos, siendo parte de esta nueva institucionalidad evangélica que surgía a la ladera del régimen dictatorial. El primer Tedeum oficial se realizó el día 14 de septiembre de 1975. La Tercera de la Hora, que cubre la noticia, al día siguiente la publica con el titular: “¡Vibrante mensaje de un pastor! El presidente asistió al solemne Te Deum evangélico por la patria”. En su columna expone: “El Servicio Acción de Gracias a Dios por la patria fue programado y oficiado por el Consejo de Pastores de Chile, cuerpo constituido por obispos y pastores jefes de misiones que conforman “la Iglesia Evangélica Chilena”… La invocación a cargo del pastor Pedro Puentes de la Iglesia Presbiteriana. La oración por la patria y sus gobernantes fue dicha Dr. Julio Lajtonyi de la Iglesia Luterana”.

 En esta publicación se puede apreciar explícitamente el reconocimiento que se le da a la actividad como evento propio del programa de Gobierno durante la celebración de fiestas patrias. Claramente, éste fue el resultado de los mismos actores que apoyaron acérrimamente al General en el autodenominado por ellos mismo “Portalazo”. Aquí se mencionaron los nombres de algunos participantes del Consejo de Pastores presidiendo esta ceremonia. Los Tedeums, finalmente, fueron incorporados al programa nacional de Gobierno en septiembre de 1977.

 

     ¿Dónde se efectuaron los primeros TeDeums?

El espacio físico donde se comienzan a realizar los Tedeums evangélicos es la Catedral evangélica Metodista Pentecostal de Santiago, perteneciente en aquel entonces a la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, una de las iglesias con mayor congregación a nivel nacional y una de las participantes del “Portalazo”. La inauguración de este templo catedral tampoco está libre de controversias e interrogantes. La página evangélica del diario La Tercera publicó el día jueves 12 de diciembre lo siguiente: “Solemne inauguración del templo catedral evangélico: Todos los evangélicos de Santiago se darán cita el domingo en el acto que se iniciará a las 10:30 horas”.

Se puede apreciar que la prensa también impone, mediante el titular, una visión que apela a un llamado de todos los evangélicos de Santiago congregarse en torno a este evento, buscando generar una homogeneidad dentro de la diversidad evangélica. Haciendo énfasis en lo último, el reportaje destaca la inauguración como el cumplimiento de una “gran aspiración”, que por muchos años tuvo el pueblo evangélico y sus líderes. El órgano oficial número 23 de la Iglesia Metodista Pentecostal publica en sus ochenta años del Movimiento Pentecostal “La profecía de un gran templo en lugar de la antigua iglesia de Jotabeche”. La construcción del templo, según La Voz pentecostal, demoró alrededor de siete años, desde 1967 hasta 1974.[2] Complementando esto, el diario La Tercera enfatiza que todos los feligreses de esa misión prestaron ayuda, tanto en mano de obra, como económica, trabajando sin descansar día y noche.

Con todos estos antecedentes, se podría pensar en un autofinanciamiento de la construcción de la catedral por los mismos miembros hecha en “aportes u ofrendas”[3]. Sin embrago, hipotéticamente puede aparecer la interrogante referente al año de finalización de la construcción que permite reflexionar en un posible financiamiento desde el Régimen, considerando que en aquel período las iglesia pentecostales carecían de miembros que fueran adinerados. Otro dato que lleva a la especulación, es el período de duración que tuvo la construcción. Pensando en la arista de que el Gobierno Militar quería “restaurar la Patria” ante esto, pudo haber prestado cooperación de manera monetaria para concluir la construcción del templo en el año 1974.

El testimonio del laico Miguel Guerrero, miembro activo la Iglesia Metodista Pentecostal, explica lo que significó la inauguración de la Catedral Evangélica. Dado que fue el primer Tedeum realizado y que tuvo un significado netamente político, quedó instaurado desde ese momento como una tradición patriótica que puede ser interpretada como un mensaje a la Iglesia Católica. El Presidente Pinochet le quiere decir a los católicos: “no importa que ustedes me critiquen porque hay otro sector religioso que me está apoyando”[4].

Entonces, alrededor de la ceremonia de inauguración del Templo surgen ciertos elementos que quieren intentar demostrar una supuesta “supremacía evangélica” por parte de este nuevo “Gobierno Salvador”, resaltando además la participación de la persona de Augusto Pinochet en el acto: “Éste asistió con algunos de sus colaboradores, a su vez él fue el que dio el corte a la cinta de inauguración”[5]. Se interpreta en la Revista Posición Evangélica que este fue un gesto de Pinochet en agradecimiento a la reunión de apoyo del viernes 13 de diciembre, por lo tanto su presencia en “Jotabeche” representa su apoyo a TODA LA IGLESIA EVANGELICA y no a una denominación en particular[6].

En el templo de Jotabeche -el más grande de la capital, enclavado en un sector populoso- se nos decía que la predicación del evangelio era la única solución y que la crisis se debía a los vicios, al pecado de los hombres. El día en que los chilenos se conviertan al evangelio, este sería un país tan avanzado, feliz y próspero como las naciones (¡protestantes!) de Norteamérica y Noroeste de Europa[7]. Claramente, la catedral es interpretada por sus feligreses y el mismo Régimen como un símbolo de desarrollo para todo el país e incluso para los gobernantes[8]. Ésta construcción encarna simbólicamente la predicación al “desorientado marxista”, ya que cuando llegue el día en que la sociedad conozca a Dios, llevará a la patria al desarrollo material y espiritual. Dichos y enunciados como estos estarán presentes en los discursos de los Tedeum efectuados en esta catedral.

 

     Los discursos del TeDeum

Históricamente, el protestantismo ha servido para impulsar prácticas discursivas desarrollistas en conjunto con el nacionalismo en relación con el progreso industrial[9]. En el caso de Chile, son el desarrollo material y la salvación nacional de la Patria los elementos relacionados de vital importancia para legitimar al Régimen y todo el armatoste que instalaría a posteriori. Por ende, los Tedeums son aprovechados ideológicamente para formar opiniones que construyan una visión país a partir de esta nueva religiosidad alternativa, provocando así la articulación del mensaje evangélico, con elementos milenaristas y apocalípticos, cuyo propósito es ganar el mayor número de adherentes por el miedo y la esperanza desarrollista, aprovechando la acción del movimiento pentecostal como “refugio de las masas”. Es así como desde el 14 de septiembre de 1975 en adelante, se llevó a cabo el primer TeDeum trasmitido por radio y televisión desde la Catedral Metodista Pentecostal de Santiago.

Los Tedeum evangélicos se podrían plantear como una respuesta de manera casi burlesca por parte del Gobierno Dictatorial hacia la Iglesia Católica a través de la instrumentalización de las Iglesias evangélicas-protestantes. El primer TeDeum Evangélico enfocó sus mensajes en gratitud a Dios por los “gobernantes idóneos” que posee Chile. Hacen público su rechazo a toda doctrina totalitaria foránea que pretenda imponer el odio. Por otro lado, se mencionan como calumnias las denuncias hechas en contra del Régimen que se dieron a conocer en el extranjero a través de la Organización de Naciones Unidas. De hecho, el periódico El Cronista, publicaba el mismo día que La Tercera el siguiente titular: “Demos gracias porque las calumnias en el extranjero carecen de fundamentos”. El reportaje menciona que las autoridades siempre han respetado los Derechos Humanos, de gobernar para el “bien” de todos los chilenos, prestando especial atención a los más necesitados. Somos testigos de los esfuerzos decididos y sinceros… En este momento de “reconstrucción nacional” que vive nuestra patria, las Iglesias Evangélicas pueden seguir haciendo su aporte. Lo que recalca el periódico La Tercera, es la reconciliación de los hombres a través de la figura de Cristo. Claramente, se comienza a construir una proyección de lo que supuestamente seria esta Iglesia Evangélica, por medio de la instrumentalización como agente moralizante y legitimador del Régimen Militar.

 Las palabras más destacadas y mencionadas en estas ceremonias religiosas son “restauración”, “cimientos” y “reconciliación”, haciendo referencia al nuevo Régimen como un gobierno de corte mesiánico que viene a salvaguardar los pilares de la sociedad y reconciliar a los hombres de la destrucción marxista, legitimando y respaldando el accionar del Régimen. Por último, se podría interpretar un llamado kerigmático a las personas para que se arrepientan de sus pecados (marxistas) y se vuelvan a Jesús por el bien de la patria. El mensaje central estuvo a cargo del Pastor Francisco Anabalón de la Iglesia Pentecostal Apostólica, poniendo énfasis en los tres conceptos ya mencionados, más la denuncia por parte de la iglesia al pecado como elemento destructor de la sociedad. Por último, recalca que un buen gobierno se funda con buenas bases apoyándose en Dios, siempre con la necesaria oración (plegaria) por el gobierno y la Patria.

En el segundo Tedeum (1976) se puso énfasis a la situación del capital y el trabajo según el periódico La Tercera de Hora. Se hace alusión a los trabajadores y la disciplina laboral mirando con confianza hacia el futuro de la nación, rechazando al agitador profesional, no importando con el hábito que se presente. Este discurso fue leído por el Obispo Carlos San Martín de la Iglesia Unida Metodista Pentecostal. El pastor San Martín destacó en otras ocasiones que se debían cuidar los cimientos y que el pecado no los carcomiera.

Ya en el Tedeum del año 1980, se expuso el discurso de agradecimiento por el proyecto de la nueva constitución, que evoca la creencia en Dios. El pastor Javier Vásquez destaca que desde el Presidente de la República hasta el último hombre que crea en Dios será de ayuda para la conservación de la Patria[10].

 Con todo lo antes dicho, solo se resaltaron características ateístas (negativas y destructivas para el país) por parte del gobierno de la Unidad Popular de manera subliminal, las cuales presuntamente desencadenaron un estado de anomia social en Chile, ya que el gobierno de Allende habría creado ceremonias como el TeDeum ecuménico, para que todas las religiones fueran partícipes bajo la dinámica del Estado laico. Para muchos evangélicos fundamentalistas, sobre todo para el ala pentecostal, el participar con otras denominaciones religiosas significó una aberración debido a la fuerte influencia anti ecuménica que había surgido durante los 60.  El TeDeum, no el evangélico sino el TeDeum Ecuménico, se hizo por primera vez en Chile cuando Salvador Allende asumió la presidencia. Como bien explica el anteriormente citado Miguel Guerrero, “esto no es de este gobierno sino del gobierno anterior, y por una razón histórica, la iglesia evangélica que nunca había accedido a estos niveles de gobierno, después ya de setenta años de vida Pentecostal, las iglesias fueron creciendo y fueron siendo una realidad en la vida social y cualquier presidente pudo reparar en esto. Entonces, lo histórico en esta situación es que Allende en su campaña ocultó que él no profesaba ninguna religión”[11] , declara.

 

     Conclusión

Los Tedeums evangélicos se plantearon como una gran novedad frente al rechazo de la iglesia católica ante el régimen dictatorial y al gobierno de la extinta UP. Sin embargo, según el pastor Anabalón (uno de los principales oradores de estas ceremonias de tipo Pentecostal) jamás tuvieron intención política del lado evangélico; es un servicio espiritual para la honra y gloria del Señor[12].

Finalmente, podemos apreciar que por medio de “la Iglesia Evangélica oficial” y la instauración de TeDeums Evangélicos, el régimen dictatorial instrumentaliza a las iglesias para sus fines políticos, como un respaldo moral y religioso, y por qué no decir, satanizar los Tedeums Ecuménicos, bajo el supuesto peligro “ateo marxista”.

Todos estos hechos y actuaciones apuntan a la tesis de que Pinochet supo encontrar el vehículo perfecto para legitimarse moralmente por medio de los TeDeum y los discursos dados en él, los cuales plantearon una solución moralizante para la cultura política que vendría a ser la gramática de las relaciones de dominación/subordinación/ cooperación; es decir, la gramática del control social: del poder y su forma de expresarse. Sobre la base de estructuras de las redes sociales que tienen relación con el poder y el sistema simbólico que las legitima y retroalimenta[13], el poder político de alguna manera subyuga al religioso, pero éste último saca provecho de la situación. Fue así como los TeDeums sirvieron de medio de propaganda para los evangélicos, ya que fueron conocidos como una iglesia que estaba a favor del Gobierno Militar a partir de la legitimación moral que le entregaban al General, silenciando todos los actos y crímenes de lesa humanidad que atentaban contra la vida de muchos chilenos que murieron. La vieja tentación del poder, la que Cristo rechazó de Satanás, es la que se repite hoy ante los miembros de la iglesia. El deseo de obtener el imperio de este mundo para tomar así la conducción de la historia[14].

*Licenciado y Profesor de Historia por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Miembro de la Iglesia Metodista Pentecostal.

___

Notas

[1] Archivo Vicaria. Carpeta Iglesias evangélicas. La Iglesia y la Junta Militar de Chile. Tierra Nueva-colección. Av. P. Roque Saenz Peña 628, Argentina; Buenos Aires  P. 118

[2] “Lejanas debieron a los que escucharon las palabras del Pastor Umaña, cuando inspirado por Dios dijo que haría una gran Catedral en ese lugar y que tendría salida a las cuatro calles”.  Revista “La Voz Pentecostal. /n°23.

[3]Aporte monetario voluntario

[4] “El primer Tedeum evangélico, en el que yo también estuve presente, se hizo cuando se inauguró el templo catedral en el año 1974. El templo catedral se empezó a construir  cuando empezó este pastor (Javier Vásquez V.), demoró ocho años o más; entonces  cuando estuvo terminado  constituyó un acontecimiento en la vida evangélica  de Chile”

“Desde ese tiempo quedó como tradición que el Presidente de la República siguiera asistiendo a actos especiales y aprovechó el pastor Vásquez, porque esta situación es un acto de política religiosa; se estima  que hay un espaldarazo en cuanto el Presidente de la República  y la junta de gobierno y sus ministros y el cuerpo diplomático, etc., están en un acto en una iglesia evangélica y esto se transmite por televisión. Entonces la coyuntura política favorecida mucho esta situación porque la iglesia Católica ha tenido una labor y una actitud más bien crítica frente al problema de los Derechos Humanos y cosas así, y nuestra iglesia evangélica que pudiera haber sacado la voz, no la ha tenido, y el Presidente Pinochet le quiere decir a los católicos: “no importa que ustedes me critiquen porque hay otro sector religioso que me está apoyando”.  Guerrero, Miguel. En tierra extraña, itinerario del pueblo pentecostal. Amerinda religión y sociedad. 1988 P. 72

[5] Revista Chile Pentecostal, n° 606, Abril-Junio P.2

[6] Puentes, P. (1975). Posición Evangélica. Santiago: Gabriela Mistral.

[7] Tennekes, Hans. El movimiento pentecostal en la sociedad Chilena. Centro de investigación de la realidad del norte. 1985. P. 120

[8] Revista La Voz Pentecostal, N° 3 1980. Pág. 2

[9] “La ayuda que representó el protestantismo para el nacimiento del mundo industrial es un campo de estudio vastísimo, complejo y controvertido, y aquí solo podemos aludirlo de pasada, pero todavía esta por estudiar adecuadamente la relación exacta entre las actitudes de cuño protestante y el nacionalismo en aéreas del planeta en las que tanto el industrialismo  como el nacionalismo llegaron más tarde y bajo un impacto exterior”. Gellner, Ernest. Naciones y nacionalismo. Alianza 1988  P. 61

[10] Idem. Pág. 3

[11] Guerrero, Miguel. En tierra extraña, itinerario del pueblo pentecostal. Amerinda religión y sociedad. 1988 P. 72

[12] Anabalón, Francisco. En tierra extraña, itinerario del pueblo pentecostal. Amerinda religión y sociedad. 1988 P. 144

[13] Adler, Larissa; Melnick, Ana. La cultura política chilena y los partidos de centro. Fondo de cultura económica, Chile S.A, Paseo Bulnes 152, Santiago, Chile 1998. P. 13

[14] García- Huidobro, Joaquín. La Tentación del poder, expresiones políticas de las creencias religiosas. Andrés Bello. Chile, Santiago Mayo, 1987 P.31

Anuncios